Te echo de menos, ¿sabes? Te echo de menos, porque siempre estabas a mi lado para lo que fuera, pasara lo que pasara. Porque me hiciste comprobar mil y una veces que podía confiar en ti, que nunca me ibas a dejar. Porque me enseñaste el valor de ser apoyada, pero también de apoyar a los demás, porque me demostraste con un maravilloso ejemplo cómo se ayuda al resto, cómo se da todo por un amigo. Te echo de menos porque gracias a ti he aprendido a ayudar a cualquier persona, a dar segundas oportunidades, a no esperar nada si hago un favor, a tener paciencia. Y todo lo que me has enseñado lo he aprendido porque tú lo hiciste conmigo. Tú estuviste a mi lado, tú me demostraste que podía confiar en ti, tú me apoyaste bajo cualquier circunstancia, en cualquier situación, siempre. Absolutamente siempre. Y me has enseñado el valor de una amistad, lo importante que es un amigo sincero, en quien puedas confiar, que siempre te vaya a apoyar, eso también lo hiciste conmigo. En infantil, tercero, cuarto, quinto y en sexto. Y ahora, en primero, que nos vemos menos de una vez al mes, que vivimos muy lejos, que tenemos que cuadrar agendas para contarnos algo, que no podemos salir de casa, ahora también me has apoyado, también me has hecho saber que podía contar contigo, aunque fuera a distancia. Que el destino es caprichoso, y quiso que no nos viéramos aquel viernes, que es caprichoso, y no ha querido que nos veamos en mucho tiempo, que es caprichoso, y ha hecho que todo sea muy difícil, que lo hayamos pasado mal, que es caprichoso, y ha conseguido ponernos obstáculos allá donde fuéramos. Pero gracias a ese destino caprichoso te he conocido, he confiado en ti y he descubierto en mi compañera de clase una amiga, una gran persona y, sobretodo, el mayor apoyo que he tenido en la vida, y que tendré jamás.Te echo de menos.
Lunes: Todo está mal. Desde que el abuelo se murió las cosas han ido de mal en peor: mamá se pasa el día llorando, sin hacer mucho caso a los demás, papá está triste, casi sin hablar y mi hermano no tiene ganas de hacer nada. Estoy preocupada, no sé qué será lo siguiente. ¿No comer? ¿Dejar de ir al trabajo y no llevarme al cole? Martes: Bueno, pues no iba muy desencaminada. Resulta que ahora tengo que ir yo sola al cole cada mañana, que vaya andando, en bus o en metro, como quiera. Cada vez están peor, ahora la comida la hago yo, a veces me ayuda mi padre. Me siento sola, Cris lleva unos días sin aparecer por el cole, y no tengo suficiente confianza con el resto de amigas para contarles mi problema, aunque notan que no estoy bien y hacen todo lo posible por ayudarme. Miércoles: Pues nada, sin cambios. Hoy he hablado con mi profe y le he contado lo que me pasa. Me ha dicho que no me preocupe, que ella me ayudará en todo lo que pueda, que ahí la tengo para lo que necesite y que todo se...
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