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MUSEO

Historia a partir de la palabra "tropical" - Las aves tropicales son las más comunes en la selva del... - Pero, ¿qué coñazo es este? Pensé que iba a ser interesante, no que me iban a contar la puñetera fauna de cada selva del mundo, qué horror - Cállate, que sabes perfectamente cómo es la Cara Mapache. Lo comprobaste el primer día... - Lo comprobamos las dos - Ahogan una risa, pero la profesora se acerca a ellas con cara de mal humor. Para variar, por otra parte - Chicas, como no os calléis ya os separo - Ni que tuviéramos dos años - Aguilar, no me contestes - Que sí, que vale - Parece que la bordería de Riso la contenta, porque se vuelve a situar frente al grupo de adolescentes que escuchan, o por lo menos oyen, la explicación de la guía. Todos pensaron que podía ser interesante, son un grupo conflictivo pero con ganas de aprender, lo que pasa es que la pobre mujer que les lleva por el museo sabe perfectamente que ni saben de lo que les está hablando ni les importa. Por eso,...

CARICIAS

A penas tenemos diecisiete años. Me gustas. Una caricia precede al beso. Una primera caricia Y a ha caído la noche y te metes bajo las sábanas a mi lado. Nos miramos, con una sonrisa, y me acaricias la cara L as lágrimas caen por mis mejillas, pero tú las secas, acariciándome V uelvo a casa agotada, después de un día sin parar, y me recibes con una caricia N os "encajamos" en el sofá, como tú dices, dispuestos a dormitar con la tele de fondo hasta que sea hora de trabajar de nuevo. Intenta dormir, me dices, pasando tu mano por mi cara en una suave caricia M e encuentro mal y sigo teniendo fiebre. Te sientas a los pies de mi cama y me acaricias V amos camino al hospital. Ambos tenemos miedo. Pero, antes de nada, me sonríes y me acaricias L os resultados están a punto de llegar. No quiero conocerlos, pero con que me acaricies una vez me armo de valor y siento que puedo enfrentar lo que sea T engo el papel en mis manos. El papel que podría cambiar mi vida. Antes de que me dé ...

EVA

Historia a partir de la palabra "constantes" - Sus constantes vitales van menguando alarmantemente, Lucía, no sé si va a pasar la intervención - Se tapa la boca mientras lágrimas afloran en sus ojos y anda hacia atrás hasta dar con la pared - No, no, no, no, no. No puede ser, no puede ser. Mi niña es fuerte, seguro que se están equivocando - Lucía - Se acerca a ella y le pone las manos sobre los brazos - Oiga, Lucía, esto podía pasar desde el principio - Pero a mi hija no. A Eva no - Las hermanas de Eva aparecen por el pasillo. Adela, la pequeña, en brazos de Diana, la mediana. Al ver así a su madre, Didí, como la llaman sus hermanas, se acerca a ella corriendo - ¡Mamá! ¿Ha m...? - Lucía niega con la cabeza y el médico le cuenta a la niña, que apenas tiene nueve años, las noticias sobre Eva. Ade, que casi tiene seis meses, se pone a llorar, y Diana la mece con suavidad - Tranquila, enana, tranquila. Vamos a estar bien - Le cae una lágrima por la mejilla, pero la seca con rabi...

BESOS

Historia a partir de la palabra "besos" Hay besos de todo tipo. Besos que enamoran y besos sin sentimiento. De despedida, de bienvenida, de rutina o por sorpresa. Besos bonitos y besos reales. Hay besos dados con amor y otros con pasión. Besos ansiosos, besos tranquilos, besos ansiados y besos comunes. Besos que se sienten en el aire, que nunca sabes cuándo volverás a dar, y otros que son el último o el primero de una larga lista. Hay besos que emocionan y otros que no nos gustan, besos que no se olvidan y besos que jamás recordaremos. Los hay largos y los hay cortos, los hay profundos o superficiales. Besos en una mejilla, en los labios o en otros lugares del cuerpo. Hay besos lentos, que se saborean, y hay besos rápidos que pasan. Besos en los que viviríamos y besos que olvidar, besos especiales y besos cotidianos. Besos de reencuentro, besos falsos y besos furtivos. Besos a escondidas condenados a ser descubiertos, besos a la vista de todos que jamás creerán, y besos prohi...

COLORES

Historia a partir de las palabras "ligaré" y "colores" - Es imposible - Vamos, Alba, no me fastidies. Me has dibujado la mariposa más bonita que he visto nunca y el mejor atardecer del mundo, ¿te da miedo esta tarea? - Es que ni la mariposa ni el atardecer eran a partir de la nada. Nunca ligaré estos dos colores, o sea, ¿desde cuando verde y rojo en un mismo dibujo sin que el verde sea plantas o algo así? ¡No se pueden ligar así! - Pues claro que se puede, muchísimos alumnos me lo han hecho desde que abrí esta escuela - Ya, pero yo no soy ninguno de esos muchísimos alumnos, Tati, soy Alba y soy incapaz de ligar el rojo y el verde en un dibujo con las condiciones que me pides - Vale, y si el verde pudiera ser lo que quisieras, ¿qué dibujarías? - Un bosque, una selva, un parque... Algo así, con mucha vegetación - ¿Y el rojo? - Sangre de algún animal, unas flores exóticas... No sé - Muy bien, pues el rojo solo tiene que cumplir la condición de que cubra bastante cuadro...

DESAYUNO

Historia a partir de la palabra "precipitaba" Avancé un paso sin ninguna determinación y tuve la misma sensación que cuando me tiraba a la piscina andando hasta caer al agua, solo que esta vez era más definitivo. Caras volaban a mi alrededor mientras yo me precipitaba hacia el vacío, de su mano. Ella caía conmigo. De pronto me empezó a llamar, con tu voz, y me desperté de golpe, incorporándome bruscamente y chocando con tu cabeza - Mierda, perdón. ¿Qué pasa? - Estabas gritando. ¿Todo bien? - ¿Gritando? - Me extrañó, porque en el precipicio solo se oía el silbido del viento. Asentiste y nos frotamos la cabeza a la vez. Sonreímos y salí de la cama, subiendo la persiana - ¿Qué soñabas? - Nada - Di que no me lo quieres contar, anda, pero no me mientas - ¿Hay desayuno? - Evadí tu comentario mientras iba hacia la cocina - Sí. Tostadas - ¿A qué hora te has levantado? - Bostecé y saqué una bandeja - Hace nada, a las nueve. No he desayunado todavía - ¿Qué hora es, Dix? - Mientras iba ...

TU PELO RUBIO CASI INEXISTENTE

La primera vez que te vi rellenabas un formulario para el cole. Yo estaba esperando a que me recogieran mis padres y tú acababas de llegar nueva al cole. Me fijé en ti, tu pelo rubio casi inexistente y esa camiseta atrevida y corta. Fosforita, como siempre fuiste tú, llamando la atención y desentonando. Por entonces había unos cánones de belleza muy estrictos, y tú los rompiste todos con tu ropa sencilla y sin embargo con tanto estilo. Me había bajado la regla por primera vez y me senté en un banco, avergonzada, hasta que mis padres me llevaran a casa. Pero no venían. Con los shorts más ceñidos que había visto nunca, en mi linda inocencia, llenos de dibujitos hechos por ti misma, y unas sandalias de cuero sencillas que llevabas con estilo, te diste la vuelta y me viste. Masticabas un chicle y sonreías mientras mordisqueabas tu boli. Lo guardaste en la riñonera verde y te acercaste a mí, moviendo las caderas con embrujo. Te presentaste con desparpajo y me preguntaste si era nueva. No...