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CRIS Y LUCÍA

- Pufff... Paso
- Vamos, Lu, no puedes quedarte todo el día en casa
- A la vista está que sí
- Mira, entiendo que estés triste, en serio, yo también. Perder a Cris ha sido un palo enorme, pero encerrarte en casa no te ayuda para nada
- ¿Y salir sí?
- Dejarás de pensar en ella
- Ni en broma. No puedo dejar de acordarme de Cristina un segundo. Porque salga no lo voy a olvidar
- Vale, pero habrá menos cosas que te recuerden a ella. Aquí en casa ni siquiera hemos recogido su cuarto...
- Es que me duele todo. El dolor que tengo, Luis, es uno que no se quita con jarabe, con pomadas o con pastillas, es un dolor que solo el tiempo puede curar. Y tardará, te lo aseguro. Es un dolor horrible, el peor de todos: el del alma. El dolor que te hace sentir vacío, como si te hubieran quitado el aire para respirar... - Señalándose el pecho y llorando continúa - Es un dolor que se siente aquí, un dolor que está en todo momento y que te taladra por dentro, un dolor que te hace sentir que el mundo es una mierda y que estás sola, que no tienes a nadie
- Eh, pero tú me tienes a mí. Y sabes de sobra que estoy para lo que necesites. Para cualquier cosa
- Luis...
- Cualquier cosa - y grita, con rabia y dando puñetazo a la pared - ¡CUALQUIER, COSA! - Después se derrumba y se echa a llorar. Lucía, a su lado, le acaricia la espalda y se dan un abrazo en el que toda su tristeza, su impotencia y su furia por la injusta muerte de su amiga se desatan. Después de que Cris se despidiera en brazos de su mejor amiga ella lloró hasta que Luis, al llegar, lo vio todo y lloró también. Llamaron a la hermana de la fallecida para que lo supiera, porque estaba peleada con su madre desde que se fue a Francia con su novio. Su padre llevaba años sin estar en contacto con sus hijas. Cuando lo supieron, fueron corriendo las dos: la madre y la hermana. Sin saber cómo, el padre también se enteró y acudió igual. Todo fue muy tenso, pero Cristina era lo primero
- Tranquilo, todo acabará yendo bien
- Lo sé, Lu, lo sé
- ¡Corten! Sin palabras, en serio, una escena fantástica

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