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MADURAR

- ¡Pero madura de una vez! - Me gritó. Por respeto y porque yo nunca gritaba, le respondí con un tono de voz duro pero a volumen normal: - No quiero. Madurar es una mierda, es darte cuenta de la cruda realidad y empezar a tener responsabilidades; es dejar de jugar y empezar a razonar. ¡Nadie quiere madurar, y yo menos! - Para mi desgracia, siguió gritando. Aunque en realidad no había llegado a tener esperanzas de que parara algún día: - ¡Me importa una mierda lo que quieras o lo que no! Tienes que madurar y lo vas a hacer, por las buenas o por las malas - Sin querer, subí el tono de voz. No por nada, sino porque ella estaba empezando a pensar que tenía control sobre mi vida y la última vez que alguien hizo eso acabó fatal. - No me amenaces - Haré lo que quiera, no mandas sobre mi vida, aprende eso - ¡Ni tú sobre la mía! ¿Qué te has creído? ¿Que puedes decidir cuándo tengo que madurar y cómo? Esto no funciona así - Parecíamos dos locas gritándonos, pero yo había dejado todo a un lado y ...

EL MOVIMIENTO

Historia a partir del verbo "rehusar" - Baby , no, me rehúso a darte un último beso, así que guárdalo, para que la próxima vez ... - Sigo cantando la canción mientras me muevo por la cocina sin ninguna gracia pero creyéndome modelo. Guardo esto, cojo aquello, remuevo la comida y sigo bailando. Si mis padres o mis hermanos estuvieran aquí me mirarían mal por el volumen de la música y por la música en sí, pero ya que no están tendré que disfrutarlo. Adia está cada día peor y por eso mi madre está en el hospital con ella, pero no me han dejado ir y estoy demasiado preocupada. Por eso bailo, porque cuando veo que algo va mal y me voy a poner triste bailo y lo demás se me olvida. Tengo incluso una lista de música solo para eso, y ya me ha salvado de muchas. Y vale, que se me da fatal moverme y nunca lo hago en público, pero me hace sentir muy liberada y me encanta. Adia me enseñó a elegir las canciones para El Movimiento, que es como ella llama al concepto de "bailar para olv...

CIRCUNSTANCIAS

Historia a partir de la palabra "apuesta/apostar" - No voy a hacer una apuesta contigo, Yla. Sabes que yo no apuesto, y menos en estas circunstancias - ¿Qué más dará, Adia? Precisamente por las circunstancias - Adia resopla y me tira una bola de nieve casi sin energía. Está agotada, pero sigue manteniendo la sonrisa. Ella es así, siempre lo ha sido, y cuanto peor está más sonríe. Le devuelvo el golpe y me levanto para acercarme a ella - No, no, no. Ylana Sadíez, ni se te pase por la cabeza - No sabe lo que voy a hacer (creo que ni yo misma lo tengo claro), pero no quiere ni levantarse y está en clara desventaja ante mí. Además, desde que nos conocimos quedó claro que siempre voy a ser yo la que se lance a atacar y ella quien se repliegue y piense una estrategia. Bueno, desde que estamos aquí es como si hubiéramos intercambiado papeles y ella suele pensar en un ataque, pero ahora que es un juego... - Adia, si no te quieres levantar tendré que levantarte yo. Porque claro, ahí s...

ABRAZOS

Historia a partir de la palabra "abrazos" Siempre buscabas unos brazos en los que refugiarte. Ella, en concreto, nunca te los ofrecía, pero seguías buscándola. De despedida, la envolvías con tus brazos y ella hacía lo mismo, pero era fugaz. Y tú buscabas un abrazo fuerte y duradero. Que, aunque hubiera terminado, siguiera sintiéndose como el rumor de las olas en la playa. Suave, apenas audible, tranquilizador, pero siempre presente. Siempre contigo. Dijo "odio los abrazos" y, aunque por dentro te partió en dos, bromeaste sobre el tema. Bromear era tu forma de defenderte cuando algo no funcionaba. Corrigió que odiaba los abrazos por un "odio los abrazos fingidos", ante lo que bromeaste y te recompusiste un poquito. Poco, pero fue como cuando te enteras de que algo ha ido bien y tu boca dibuja una pequeña sonrisa que expresa una felicidad incontenible. Seguiste buscándola, buscando un abrazo fuerte y que se quedara contigo. Cuando se marchó, el fin del mundo...

¿CÓMO NARICES TITULO ESTO?

Me siento frente al ordenador, un poco nerviosa. Dudo de lo que pueda salir de aquí, pero la idea que he tenido esta mañana no se me ha ido de la cabeza y tengo que intentarla, así que empiezo a escribir: No sé cuándo vas a leer esto, ni cuándo te lo voy a hacer llegar. Si es que te lo hago llegar, que supongo que lo haré. Esta mañana, pensando en aquellos meses, me he acordado de ti. De que estuviste cuando ninguna de las dos teníamos ni idea de lo que nos iba a hacer esta historia, muy al principio. Porque, bueno, no sé cómo lo ves tú, pero yo creo que nos hizo madurar mucho. Yo me sentía mal y pensaba que no se podía estar peor. Fui comprobando que sí hasta llegar a mi límite, y seguiste ahí. A mi lado, desde el primer momento. Me escribías cada tarde y hablábamos. No sé lo que vas a pensar o a sentir cuando leas esto, pero estoy segura de que vas a saber que eres tú. Igual hasta te aviso antes, soy muy así, de decírtelo después de dudar; pero creo que esta vez no. Que soy una curs...

MUSEO

Historia a partir de la palabra "tropical" - Las aves tropicales son las más comunes en la selva del... - Pero, ¿qué coñazo es este? Pensé que iba a ser interesante, no que me iban a contar la puñetera fauna de cada selva del mundo, qué horror - Cállate, que sabes perfectamente cómo es la Cara Mapache. Lo comprobaste el primer día... - Lo comprobamos las dos - Ahogan una risa, pero la profesora se acerca a ellas con cara de mal humor. Para variar, por otra parte - Chicas, como no os calléis ya os separo - Ni que tuviéramos dos años - Aguilar, no me contestes - Que sí, que vale - Parece que la bordería de Riso la contenta, porque se vuelve a situar frente al grupo de adolescentes que escuchan, o por lo menos oyen, la explicación de la guía. Todos pensaron que podía ser interesante, son un grupo conflictivo pero con ganas de aprender, lo que pasa es que la pobre mujer que les lleva por el museo sabe perfectamente que ni saben de lo que les está hablando ni les importa. Por eso,...

CARICIAS

A penas tenemos diecisiete años. Me gustas. Una caricia precede al beso. Una primera caricia Y a ha caído la noche y te metes bajo las sábanas a mi lado. Nos miramos, con una sonrisa, y me acaricias la cara L as lágrimas caen por mis mejillas, pero tú las secas, acariciándome V uelvo a casa agotada, después de un día sin parar, y me recibes con una caricia N os "encajamos" en el sofá, como tú dices, dispuestos a dormitar con la tele de fondo hasta que sea hora de trabajar de nuevo. Intenta dormir, me dices, pasando tu mano por mi cara en una suave caricia M e encuentro mal y sigo teniendo fiebre. Te sientas a los pies de mi cama y me acaricias V amos camino al hospital. Ambos tenemos miedo. Pero, antes de nada, me sonríes y me acaricias L os resultados están a punto de llegar. No quiero conocerlos, pero con que me acaricies una vez me armo de valor y siento que puedo enfrentar lo que sea T engo el papel en mis manos. El papel que podría cambiar mi vida. Antes de que me dé ...