"Nunca más. No lo repetiré nunca más". Asomada al balcón, Elisa recordó su promesa, pero también las dos palabras que le habían roto los esquemas, que le habían cambiado la vida, que la habían separado de Bea, que le habían hecho el último año imposible. Una vez más se preguntó cómo dos sencillas palabras podían hacer tanto daño, cómo un bicho tan bonito podía ser letal, pero esta vez tampoco tenía respuesta. El abismo que tenía dentro la estaba matando, se hacía muy fuerte cada vez que estaba sola, le daba miedo, tenía que acabar con todo. Pero tendría que romper su promesa, y no sabía si estaba dispuesta a correr ese riesgo. Decidió que no, que acabaría con todo de otra forma: con el plan C. Antes de tener tiempo para pensarlo dos veces, se subió a la barandilla y se lanzó al vacío, gritando las dos peores palabras que había dicho nunca: "Puñetera mariposa"
Historia a partir de la palabra "profunda" - Hola, Iván. Ya te aviso que me he despertado intensa - dice, con acento andaluz, entrando al aula y sentándose en su mesa después de dejar sus cosas - No lo creeré hasta escuchar la frase del día - ¿Qué es eso de la frase del día, Bea? - Dice la profesora entrando a clase. Todas las mañanas habla un poco con algún alumno antes de empezar la clase, para darles diez minutos de espabilarse y relajarse. Dice que es partidaria de ese tiempo libre, como le gusta llamarlo. Tiene 20 años, acaba de empezar y es la favorita de todos - Hola, Raquel. Nada, es lo primero que se me pasa por la cabeza al despertarme. Sin contar que me muero de sueño, claro - Los tres ríen y la profe pregunta: - ¿Y cuál es la de hoy? - Por mucho y por muy bien que nos acompañemos, hay tramos del camino que uno debe transitar con la sabia soledad - Jo, tía, sí que vienes profunda, ¿eh? - Ya te avisé, niño - Pues no os cuento lo que se me ha pasado a mí por la cab...
Wow... me ha gustado mucho!
ResponderEliminar